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Fuera de juego

Este libro no sirve para jugar al fútbol

Hace más de cincuenta años el periodista argentino Dante Panzeri publicaba Fútbol. Dinámica de lo impensado, un manual que «no sirve para nada» según el propio autor, pero que explicó la excelencia en la cancha, la sorpresa y el componente lúdico en un deporte altamente tecnificado. 

Montaje con imagen de portada de «Fútbol. Dinámica de lo impensado» de Dante Panzeri, (Capitán Swing, 2019)

¿Vos también te preguntás por qué se reedita un libro que fue escrito en 1967? ¿Cuál es el sentido? Que no fue leído o pasó desapercibido en su momento no es una opción válida, porque Fútbol. Dinámica de lo impensado fue una obra célebre casi que de inmediato. Entonces, ¿con qué necesidad reimprimir este libro, más si el fútbol entre aquella y esta época cambió tanto, demasiado? ¿O será, como inmortalizó Gardel, que 20 años no es nada, y que 40 tampoco, y la prédica de aquel señor periodista argentino, Dante Panzeri, sigue vigente a pesar de los pesares? También, y seguramente más lógico, es que las reediciones de libros existen porque, como en este caso, en el que pasó tanto tiempo, el público se renueva. Todos los que dicen haber leído a Dante Panzeri, ¿realmente lo habrán hecho?

Dice el escritor y periodista Walter Lezcano que «las reediciones dan la posibilidad de descubrir lo que el almanaque no terminó de arrasar pero dejó perdido en el camino de la literatura, de pelear el avance imparable de las nuevas generaciones, y de recuperar libros valiosos que simplemente perdieron el interés de la maquinaria aceitada de la publicación constante», y le creo. Y sobre todo le creo con Dante Panzeri, hombre crítico del fútbol que dejó un legado necesario para entender de qué va la pelota. Esta edición de Capitán Swing es importante por eso, porque viene a poner arriba de la mesa cuestiones de antes que siguen vigentes, o sea, sin resolver, por mucho que los ensayistas de uno u otro lado se esfuercen en querer convencerse: ¿ganan los que atacan mejor o los que defienden mejor? Sobran ejemplos de ambos lados. ¿Entonces?

Con una honestidad desafiante, en Fútbol. Dinámica de lo impensado, Panzeri va contra la nueva ola de aquel momento: la necesidad de tecnificar todo dentro del fútbol —«gimnastas de la intelectualización encargados de literaturizar el fútbol», dice—. Con agudeza, lo enuncia en el primer capítulo del libro y lo sostiene hasta el final. Apunta contra entrenadores, asistentes, espías de rivales, directores generales, ayudantes de campo, médico clínico, médico traumatólogo, médico dietólogo, pedicuro, entre otros de la larga lista que, para el autor, en su afán de tecnificar el deporte, más que lograrlo le van (fueron) quitando la esencia. Panzeri también pone en el foco a la industria del espectáculo y, por transitiva, a los grandes medios de comunicación, a quienes los muestra como los grandes responsables de hacer bailar por plata. El abordaje, para ser de fines de los 60, es absolutamente verosímil a día de hoy, agosto de 2020.

Vale leer todo eso porque, en cierto sentido, Panzeri en su época se anticipó al fútbol de la actualidad. El contenido de este libro, hoy, ya sin aquello, se transforma en una imprescindible masa crítica, un material insustituible a la hora del análisis de los porqués. Incluso, y esto tal vez sea lo mejor, da herramientas para discutirle al propio Panzeri. Porque la verdad sea dicha, en algunas cosas le pifió feo: Pep Guardiola, Marcelo Bielsa y Jürgen Klopp, entre otros, todos obsesivos del entrenamiento y la táctica, han proyectado equipos ganadores en ataque, con picardía, con fútbol gambeteador, con equipos amantes del juego —léase diversión—, muy por encima de transformar el juego en algo tosco, cerrado, «en línea recta». Panzeri se hubiera puesto feliz de verlos.

Entonces, el sentido de la reedición: observar, también, cómo la dinámica de las cosas encuentran hendijas en los discursos y se cuela para cuestionarlos. Cuestionar a los maestros siempre es bueno. En esos cuestionamientos hay verdades que tambalean y hay verdades que se fortalecen para siempre. Panzeri sigue vigente por esas verdades, por su ética al decir, por dónde se paró en la cancha, enfrentándose a los poderosos de siempre, y por sus lecciones: «Hay gente que supone que el fútbol es un libro de cocina. Lo leemos, tomamos la olla y los ingredientes, encendemos fuego y esperamos la comida».

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