0
buscador de libros título, autor, temática, editorial o ISBN
los libreros recomiendan

El viento que arrasa y las palabras que nos quedan

Invitamos a Gerardo Beyhaut, uno de los libreros y lectores con más trayectoria en nuestro país, para inaugurar un espacio en el que libreros de distintas librerías de Uruguay, y del mundo, nos estarán recomendando historias que, a sus ojos lectores, todos deberíamos leer.
Foto: archivo Agencia CBQ

La escritora argentina Selva Amada debutó en 2012 con esta novela que no ha cesado de cosechar elogios de la crítica y los lectores; de hecho, ha sido traducida a varios idiomas con igual suceso. La autora, nacida en Entre Ríos, en 1973, escribió además Ladrilleros y Chicas muertas.

En El Viento que arrasa se narra el encuentro de dos hombres profundamente distintos: un predicador nómade, que va de pueblo en pueblo con su sermón y su hija pequeña, y un mecánico ateo, profundamente enraizado en su pueblo del Chaco y en su taller mecánico, rodeado de chatarra, también acompañado de su hijo y sus perros.

Un desperfecto mecánico en el coche del predicador cruza estas dos vidas por una tarde que se extiende hasta la noche. Los personajes apenas entran en contacto entre ellos, solo algún breve intercambio de palabras a lo largo del día, aunque los más pequeños entablan una relación más estrecha, y el predicador se esfuerza en acercar al niño a la religión.

Las diferencias entre un hombre y otro se van acentuando; van creciendo sin que ellos lo noten; solo el lector asiste a ese abismo, a esa tensión que va creciendo entre conversaciones banales y recuerdos. Mientras los diálogos escuetos, pero afilados, van perfilando el choque inminente, Selva Almada describe constantemente el acontecer físico de los personajes, transformando la novela en carne que suda, tiembla, duele, se estremece, debe ir al baño, bosteza o tiene sed. Las descripciones de las sensaciones corporales son permanentes y están estrechamente ligadas al clima: al calor, a esa sequía que parte la tierra, y que acompaña la espera a que el coche sea reparado en ese ámbito que se presenta seco y hostil.

Al caer la noche el motor arranca, y entonces el predicador y su hija podrían partir, pero una tormenta descomunal, un diluvio cargado de rayos y truenos se abate sobre el terreno, retrasando la partida y sirviendo como telón de fondo para la otra tormenta, la inexorable, entre unos hombres tan distintos en sus ásperas y miserables vidas, como heroicos en sus empeños.

Selva Almada entra en la literatura latinoamericana por la puerta grande con esta historia ambientada en un remoto lugar, que bien podría ser cualquier parte del mundo. Una novela en que lo divino y lo terrenal chocan de frente, en la que la intención y la carne se contradicen, y el lector siente, en su propia piel, la piel de los personajes.


El viento que arrasa
Almada, Selva
Mardulce (2012)
Páginas: 168
UYU 450

Carrito vacío

Mi Cuenta