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Escritos con Z

Dos poemas de Camila Otero

Camila Otero tiene 22 años, escribe poesía y asiste con frecuencia a los encuentros para jóvenes de La burbuja. Compartimos algunos de sus poemas en Escritos con Z, una columna dedicada a la producción escrita de jóvenes nacidos entre 1994 y 2010: la Generación Z o centenial.

Dos poemas de Camila Otero

We are all poets, really

Walter Lowenfels

 

Esta frase me convirtió en poeta, y lo vuelve a hacer cada vez que la leo. Creo en la poesía. Creo en la poesía como estilo de vida, y me creo en la poesía, entre versos me invento y me desinvento. Camila Otero.

Así estoy

Así estoy, 

agarrándome a tus instantes con todos mis instintos

 

besándote las manos 

mordiéndote los nudillos

usando el lenguaje de los dientes y los labios

 

hablando de tus venas como si fueran autopistas

como si fueran los carriles de la ruta

que siempre tomo para volver a mi vida.

 

Mi vida, 

quédate todo lo que quieras,

que ya aprendí a compartir.

Que me parto si no comparto contigo

todo lo que me destroza,

todo lo que me rompe,

todo lo que me muerde y me parte los nudillos.

 

Anudame a tu ​nuda vida,

pintame con los colores ocres de tu piel mi piel.

Invitame a tu caparazón, caracol de tierra

que quiero aprender a pasear a tu paso.

 

Así estoy, ​vida pidiéndote por favor,

que encontremos esa pose de instante

que tiene las esculturas antiguas,

casi así como besándose 

casi así con los dedos clavados en la carne de mármol

casi así petrificados, pero de vida.

 

Miedo

Miedo 

A punta de pistola

A bala en pecho

Del miedo 

¿A qué tengo miedo ? ¿A qué tenemos miedo? 

 

Cuestionar el miedo,

llenarlo de interrogantes 

desconfiar de él como se desconfía de los políticos.

Puede ser que lo que me estés diciendo sea verdad, pero no me lo creo.

 

Que el miedo tenga miedo de nosotras, 

de nuestras loberías,

de nuestras garras pintadas con esmalte 

 

Que se esconda, 

que ponga rejas y cámaras de seguridad,

porque las lobas empezaron a reír 

y en su risa devienen hambre de hiena.

 

Cuidate, miedo, de nosotras,

Las no temerosas, 

Poderosas de vida

(sobre)vivientes de mundo

 

Hemos aprendido y apedreado 

tus cristales, tus ventanas, 

hemos asegurado nuestra victoria, 

por todas las Victoria que no la alcanzaron.  

 

Que el miedo lo tenga el miedo

Y de nosotras,

las heridas del mundo,

los dientes de vida.

 

Porque en la risa, querida, 

mueren los miedos en una carcajada 

con los ojos cerrados.

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