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Hablar con la lengua

¿Dónde está el punto de referencia?

¿Un mensaje cifrado? ¿Un código en clave dirigido a unos pocos iluminados? No: es la deíxis. La Barra Equis nos habla de este fenómeno lingüístico y lo necesario que es conocer el contexto del hablante para entender por completo todos los elementos del mensaje.

¿Dónde está el punto de referencia?

Los tres integrantes de la Barra Equis caminaban por el Parque Rodó cuando Charlie encontró, tirado en el piso, un papel doblado en cuatro, aparentemente perdido. Lo levantó y lo leyó en voz alta, por pura curiosidad:

—«Te ganaste un premio. Retirar hoy aquí. Por cualquier consulta comunicarse conmigo».

El mensaje no estaba firmado ni figuraba ningún tipo de dirección ni remitente. Sin pensar demasiado, Bravo festejó:

—¡Nos ganamos un premio! ¡Qué demás! —distraído, parecía no darse cuenta de las complicaciones que venían con esa nota.

—Capaz que ya venció el momento para retirarlo —comentó Charlie, un poco más vivo.

—Además, ¿a dónde vas a ir a retirar el premio? Contame, a ver —dijo Alfa, socarrona. Bravo ya empezaba a ponerse de mal humor.

—Me comunico y listo, qué tanto, ¿no ven que dice que por consultas…? —de repente, Bravo se dio cuenta de todos los problemas que sus compañeros ya habían notado. Los miró sonrojado y vio que ambos ya habían anotado una palabra en sus libretas: deixis.

—Los deícticos son elementos del léxico que no tienen un significado ni una referencia fija. Palabras como hoy, aquí o yo fijan su significado a partir de la enunciación: hoy se refiere al día en el que estamos viviendo, digamos… si yo digo hoy ahora, el significado es el 19 de noviembre. Pero si lo digo en unos días, hoy puede pasar a significar el 24 de noviembre, por ejemplo. Lo mismo pasa con mañana, ayer, esta tarde… su significado depende de un punto de referencia, que es el momento de la enunciación.

—Lo mismo pasa con los pronombres personales, como yo o vos: yo significa Alfa porque soy la que lo está diciendo, entonces soy el punto de referencia. Pero cuando lo decís vos, yo significa Bravo —explicó Alfa.

—Y es igual con los adverbios de lugar: acá, allá, ahí. El significado depende de dónde esté ubicada la persona que las dice. Es como si, al decir estas palabras, todo el tiempo estuviéramos señalando aquello a lo que queremos hacer referencia. Como con los pronombres demostrativos, que también son deícticos… —al decir esto, Charlie se encontró con la mirada confundida de Bravo.

—Los pronombres demostrativos son palabras como este, esa o aquel. Si yo digo esa persona para hablar de alguien y estoy frente a una multitud, tengo que estar señalando a la persona a la que quiero hacer referencia. —Alfa retomó la explicación.

—Entonces, el premio… —Bravo miró hacia abajo, decepcionado.

—Al no tener las condiciones de la enunciación, no hay tal premio —confirmó Charlie—. No podemos saber cuándo es hoy, ni dónde es aquí, ni quién es la persona con la que tenemos que comunicarnos.

—Pero no pasa nada, nosotros podemos regalarte un helado ahora —Alfa lo abrazó, guiñando un ojo.

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