0
buscador de libros título, autor, temática, editorial o ISBN
Hablar con la lengua

Contactos y fricciones entre lenguas

Las lenguas evolucionan, mutan aspectos de su fonética, agregan nuevas fórmulas lexicas o transforman su sintaxis cuando entran en contacto con otras lenguas. La Barra Equis conversa sobre estos intercambios, influencias e influjos lingüísticos.

Contactos y fricciones entre lenguas

Los tres integrantes de la Barra Equis tomaban un café mientras Bravo comentaba su última aventura lingüística, una charla sobre etimologías con una pareja de jóvenes en la parada del ómnibus.

—Entonces, ¿les hablaste del origen de algunas palabras? —preguntó Alfa, interesada.

—Sí… de algunas palabras del latín.

—Pero hay palabras en el español que no vienen del latín —acotó Charlie—. ¿No?

—Sí, claro. El latín es la lengua madre de la familia de las lenguas romances: español, portugués, francés, italiano, rumano y unas cuantas más. Esto significa que estas lenguas evolucionaron a partir del latín vulgar, pero podemos estar de acuerdo en que son distintas entre ellas. Esto se debe, entre otras cosas, a las llamadas lenguas de sustrato y superestrato —explicó Alfa, aunque la pregunta no era para ella.

—¿Y eso qué vendría a ser?

—Las lenguas de sustrato son las lenguas habladas originalmente en un territorio conquistado por pueblos que hablan otras lenguas. En el caso del español, por ejemplo, podemos hablar de lenguas prerromanas: las lenguas que estaban en la Península Ibérica antes de la llegada del Imperio Romano.

—¡Ah! Como el vasco —anunció Charlie, alegre de poder aportar a la discusión.

—Exacto, como el vasco. El caso del vasco, además, es muy interesante lingüísticamente: no se la puede relacionar en su origen con ninguna otra lengua, por lo que se la considera una lengua aislada.

—Eso no lo sabía… ¿y la otra palabra que dijiste? —preguntó Charlie mirando a Alfa.

—Las lenguas de superestrato son aquellas que aparecen más tarde en un territorio e influyen en la lengua local. En el español, una lengua con una influencia importante de superestrato en la Península Ibérica es el árabe, sobre todo en el léxico: palabras como aceite, almohada, aceituna, limón o jirafa tienen todas origen árabe.

—También se habla de adstrato —agregó Bravo—. La influencia de adstrato se da cuando dos lenguas coexisten en un territorio y se genera una influencia de una hacia la otra, sin que ninguna de ellas desaparezca.

—Entonces… no todo en el español viene del latín —reflexionó Charlie.

—No, claro. El latín es el tronco del árbol de las lenguas romances, a partir del cual todas evolucionaron de formas distintas y con influencias de otras lenguas. Aunque el árbol no empieza ahí, hay más raíces abajo… pero eso lo charlamos con otro café —concluyó Alfa, haciendo un ademán de pedir la cuenta con la mano.

Carrito vacío

Mi Cuenta