0
buscador de libros título, autor, temática, editorial o ISBN
En mi mayor

Pete Townshend: ¿Quién es quién?

Una biografía que resulta un deleite para cualquier lector que disfrute de ser atrapado por un buen manojo de anécdotas enmarcado en una prosa cuidadosamente estructurada. Si la biografía es, además, del guitarrista de The Who, Pete Townshend, el deleite es aun mejor.

Foto: Ross Halfin

Aunque por supuesto no hay ninguna correlación verificable, no es de sorprender que las autobiografías de los grandes nombres del rock, como Bob Dylan, Neil Young, Patti Smith o Bruce Springsteen, sean libros mejor escritos, de mayor valor narrativo y relatos más interesantes que los de figuras menores; al fin y al cabo está ahí la misma fuente de sensibilidad artística que los hizo leyendas musicales, y, es de suponer, hay también editores y asesores de escritura, más talentosos aun, al servicio de estas memorias. Pero en estos casos, además, se trata de compositores particularmente cultos y cuidadosos con los textos de sus canciones, virtudes que llevan sin demasiados problemas a su prosa, y, en algunos casos, se trata de artistas muy completos que, además de aporrear la guitarra y rimar algunos versos, también han incursionado previa o posteriormente en el ámbito de la literatura. En el caso de Pete Townshend en particular, esta diversidad lo llevó no solo a escribir los guiones de sus óperas rock, sino también a publicar un libro de cuentos y hacerse cargo de la selección de textos de una editorial. Posiblemente no sean estas actividades lo que lo hagan pasar a la historia, pero está bastante claro que Townshend es mucho más que un guitarrista que destrozaba su instrumento en cada show. Es bastante lógico entonces que su libro de memorias Who I Am sea un libro notablemente escrito y con el suficiente gancho literario como para capturar incluso a quienes nunca escucharon «Behind Blue Eyes» o «Pinball  Wizard», o que lo hicieron y no les gustó o interesó.

Pete Townshend en 1982 por Michael Putland

Pero para quienes sí son admiradores de la obra de Townshend y The Who, se trata de un libro muy iluminador. No tanto por los detalles o secretos que pueda revelar —muchas de sus anécdotas ya pertenecían desde hace tiempo al folclore del rock—, sino por la capacidad del autor de hilvanar una historia vital y artística en articulaciones que combinan hechos y obras en un todo casi indivisible.

Te Who en 1979 por Michael Putland

Sin caer en el ahora pecado de la crítica biográfica o psicológica, las conexiones entre las canciones de Townshend y su obra son intensísimas, y las relaciones que él hace entre ambas cosas ayudan a comprender muchas de las recurrencias sexuales o espirituales que hacen de la lírica de The Who una de las más herméticas entre las de las bandas clásicas del rock de fines del siglo pasado. A la luz de su narración analítica y confesional, de una rara objetividad —si se puede utilizar esa palabra con relación a una autobiografía—, la historia de inseguridades, fuertemente marcadas por el abuso y la soledad infantil, se enlaza tanto con sus canciones que lo descubren como un precursor de la sensibilidad emo —entre tantos géneros que lo tienen como influencia no siempre reconocida hoy en día—, así como un espíritu delicado que contrasta con la violencia de su música y sus shows, o tal vez la explica.

The Who en 1981 por Michael Putland

La historia narrada en Who I Am es la de un niño de clase media de la posguerra británica, crecido en una familia sin necesidades, pero bastante turbulenta, que se insertó en la cultura del rock con ambiciones artísticas más ambiciosas aun que las de la mayoría de sus coetáneos —incluyendo a los Beatles y los Stones—, e integrante algo frustrado de una banda de excelentes músicos, pero de intereses culturales más modestos. Esta historia, marcada por la incertidumbre, la incomunicación y la confusión personal, es diseccionada en forma casi clínica —aunque no exenta de humor y sentimiento— por un autor curiosamente modesto para ser una estrella de rock. Es decir, Townshend se jacta ocasionalmente de sus logros, pero mucho menos de lo que podría alguien con su currículum, y haciendo evidente a cada paso sus dudas y errores. Hay pocas hazañas sexuales —de hecho, Townshend revela una ambigüedad que puede resultarle sorpresiva a algunos—, y su relación con las adicciones y excesos siempre es vista como problemática y más como un obstáculo que un orgullo, o una cicatriz a exhibir.

The Who en 2015 por Michael Putland

Por supuesto, el narrador de Who Am I es tan poco confiable como cualquier otro autor de memorias, y se puede elegir si creer o no sus explicaciones acerca de algún escándalo que lo presentó como adepto al porno infantil, pero Townshend no esquiva las aristas oscuras de su relato, y termina siendo convincente a la hora de presentarse como un hombre que, pasados sus días de gloria, escribe este libro para ser justo consigo mismo.

Carrito vacío

Mi Cuenta